ANTES QUE NADA SABER QUE POR AQUÍ VA PASAR LA AUTOPISTA DE TORRETAS DE LA LÍNEA DE ALTA TENSIÓN SAMA-VELILLA

   
Yacimiento Arqueológico de La Carisa:
   

 

 

 

=> Campamento Romano del Monte Curriel.los.
 
=> Fortificaciones Astures del Pico Homón de Faro.
 
=> Torre del Cantu Busián.
 
=> Fosos de la Cava
 
=> Restos de un poblado de la Edad del Bronce Antigüo en el Mayéu Busián.

 

FOTOGRAFÍA ARTÍCULO DE LA NUEVA ESPAÑA (23/10/2011)

 

Pulse aquí: Visita virtual al Campamento Romano de la Carisa

 

     La Vía Romana de la Carisa fue acondicionada por Publio Carisio, del que heredó su nombre, y utilizada para la posterior invasión romana en Asturias. Atraviesa la Cordillera Cantábrica y era considerada un paso privilegiado por comunicar la meseta con Asturias. De ahí su valor estratégico y militar, que enseguida supieron ver los invasores romanos. Fue construida durante el mandato del Emperador Romano Augusto quién, en un intento de pacificar su imperio, decidió someter a los irreductibles pueblos del noreste cantábrico y rematar la conquista de la península ibérica, iniciada 2 siglos antes. Publio Carisio fue también el fundador de Emérita Augusta (Mérida) y Gobernador de Lusitania (Portugal). Esta vía fue construida a tantos metros de altitud para evitar las emboscadas de los Astures contra el Ejército Romano.

     El camino de la vía aún conserva su trazado original en más de la mitad del recorrido y ofrece unas vistas privilegiadas del Paisaje Protegido de Peña Ubiña (Concejo de Lena), el Rasón (Concejo de Aller) al occidente y los Picos de Europa al oriente, con el mar como telón de fondo.

     Pasa por debajo del Homón de Faro, Monte Curriel.los, Cruz de Fuentes, Picu Tres Conceyos a 1800 m de altitud por el camino viejo hacia La Col.lá Propinde (Lena).

     Actualmente la Carisa une la vecina provincia de León desde Pendilla, población cercana a Busdongo, hasta Ujo (Mieres) por la Sierra de Carraceo, a lo largo de 42 kms. pero se tiene constancia de que podría extenderse más, dado que los romanos lograron avanzar hasta alcanzar la costa asturiana.

     A continuación se puede observar, un humilde mapa, de cómo se puede llegar hasta el Campamento Romano del Monte Curriel.los (Picu La Boya) y hasta el Homón de Faro desde Murias, pasando por el Puerto del Rasón:

 

 

 Pasando la Vega'l Chagu, existen señales, que os servirán de mucha ayuda, como la siguiente:

      La vía discurre por la cumbrera del cordal Carraceo-Ranero, en la divisoria de los concejos de Aller y Lena, para descender bien al fondo del Valle del Río Negro, bien al valle lenense en la localidad de Campomanes dónde se unen los ríos Pajares y Huerna. En el trayecto el caminante atraviesa los espacios protegidos como LIC (Lugar de Interés Comunitario) Aller-Lena y Río Negro.

 

 

CAMPAMENTO ROMANO DEL MONTE CURRIEL.LOS
   

     Este campamento romano está situado a 1728m de altitud en el Monte Curriel.los, tb denominado Picu La Boya.

    Es un cerro de forma redondeada, con 2 zonas de fortificaciones interconectadas que consisten en 3 líneas defensivas concéntricas que rodean la cumbre del cerro y otra zona que transcurre por la ladera occidental del monte, dónde hay 2 barreras compuestas por los fosos dobles que tras un largo trazado en línea recta confluyen en vértice en plena ladera para llegar a una fuente.

   Por los vestigios encontrados hace pensar que existían 3 vallum o defensas desde la fuente hasta la cumbre del Monte Curriel.los, cada vallum tenía un basamento parapeto de madera.

    Se encuentran en las excavaciones muros de piedra y entre ellos restos de madera destruida por la acción del fuego.

   

   Se trata de un campamento militar de 10 hectáreas de extensión en el que podía guarecerse hasta 2 legiones romanas, un total de 9.000 ó 10.000 hombres aproximadamente, encargados de someter a las tribus astures. Data de las batallas que allí tuvieron lugar entre los Romanos contra los Astures y se extiende unos 7 u 8 kms en la parte alta de la Sierra de Carraceo, conocida como Monte de la Carisa. Fue construido en el año 26 a. de c.

    El campo bélico está formado por la Vía Romana de la Carisa que tiene hasta 6 metros en las partes mejor conservadas. Los arqueólogos que se ocupan de las excavaciones lo identifican como el campamento de la Carisa. Fue el asentamiento militar de mayor altitud de la Hispania y de cuantos de conocen en Europa.  

    Según los arqueólogos, Rogelio Estrada, Yolanda Viniegra y Jorge Camino que trabajan en esta excavación: "el conjunto bélico es uno de los más destacados de Europa por su magnitud y su expresividad. El paisaje dónde está enclavado es soberbio y eso aporta magnitud a los acontecimientos históricos que allí tuvieron lugar".

     La investigación más o menos rigurosa en torno a La Carisa comienza a mediados del Siglo XIX a cargo de Don Elías García-Tuñón y Quirós. Un acontecimiento destacado fue el hallazgo, en 1849, de un caso de bronce con relieves por parte de un vaquero en las inmediaciones del Monte Curriel.los. Por esas mismas fechas, en el cercano término de Fuentes, apareció una punta de lanza con una perforación en el mango. Además, en Murias se localizó un centenar de denarios de Augusto y Tiberio.

   HALLAZGOS:

     En las excavaciones se encontraron herramientas y equipamiento militar de legionario como puntas de lanza y pilum, dardos de catapulta, un gatillo de catapulta, dolabras, azadores, aguijada, balas de honda, clavijas de tiendas de campaña, tachuelas de suela de calzado legionario, clavos y monedas de la época, algunas acuñadas por el propio Publio Carisio. También se encontraron restos metálicos de una fragua.

     Se encontraron 4 monedas:

=> una moneda de plata (denario) acuñada por Julio César en la Galia a mediados del siglo I a.c.

=> una moneda de bronce (as) acuñada hacia el año 30 a.c. en alguna ciudad del valle del Ródano.

=> una moneda de bronce (as) acuñada antes del año 27 a.c. en la ciudad de Celsa.

=> una moneda de bronce (as) acuñada en Emérita Augusta por Publio Carisio en el año 23 a.c.     

=> una moneda de bronce (as) acuñada por Cneo Pompeyo, hijo de Pompeyo El Grande, en el año 46-45 a.c. muy probable en Córdoba, para el pago de la tropa que participó en la Batalla de Munda (Andalucía). Dónde se produjo la derrota definitiva del ejército pompeyano frente a las tropas romanas del Emperador Julio César. Este As de Bronce llegó a la Carisa con las legiones V Alaudae y X Gémina que participaron en la Batalla de Munda y que después estuvieron a las órdenes de Publio Carisio en las Guerras Astur-Cántabras, alojándose con probabilidad en el Campamento Romano del Monte Curruiel.los.

     Este As de Bronce, confirma al Campamento Romano del Monte Curriel.los como el primer asentamiento romano en Asturias.

As de Bronce acuñada por Cneo Pompeyo en el año 46-45 a.c. Su anverso representa la figura de una cabeza bicéfala de Jano,

dios romano de la Guerra, su reverso la proa de un barco en representación de la República Romana.

Moneda Romana con la cabeza del Emperador Augusto (27 a.c.).

Moneda de bronce acuñada en Emérita Augusta (23 a.c) por Publio Carisio.

Moneda de plata acuñada por Julio César en la Galia a mediados del siglo I a.c.

           

     En Julio 2007 un grupo de alumnos de Topografía del Campus de Barredo estudió el terreno del entorno de La Carisa, cuya iniciativa entraba dentro de su proyecto de fin de carrera. Los alumnos elaborarán un informe para poder conocer la situación del terreno antes de poder iniciar la segunda fase de los trabajos que se desarrollarán este verano. También un grupo de Zapadores del Ejército de Tierra realizó estudios equipados con tecnología de última generación para tratar de buscar nuevos vestigios (piezas de metal) de presencia romana en el entorno de La Carisa, concretamente en el Monte Curriel.los, dónde está el Campamento Romano. Los Zapadores encontraron un tipo de moneda partida muy común en los campamentos romanos y el As de Bronce de CNEO POMPEYO.

 

FORTIFICACIONES ASTURES DEL HOMÓN DE FARO

 

    El Homón de Faro está situado 1 km al norte del Monte Curriel.los a unos 1700 metros de altitud. Si allí se establecieron las Legiones Romanas, al tener que detener su avance por la Sierra debido a la resistencia de los Astures. Otro campamento tuvo que instalarse por razones similares en el Homón de Faro. Pero actualmente los arqueólogos encargados, han desvelado, a través de las pruebas de carbono-14, que las defensas del Homón de Faro, dónde se creía que los astures plantaron cara a los romanos, son una fortaleza levantada durante la segunda mitad del Siglo VII y los primeros años del Siglo VIII (los árabes). Por lo tanto hay muchas hipótesis sobre si tan feroz y valiente batalla tuvo allí lugar.

     La Fortificación Astur del Homón de Faro tiene unos 400 metros de longitud dónde lateralmente desciende para terminar en El Cantu Busián. Hay que resaltar que las defensas del Homón de Faro están situadas frente a frente al campamento romano, ambos sobre la Vía de la Carisa. Fue está situación de enfrentamiento y la tipología de las construcciones, la que hizo pensar que este conjunto defensivo formaba parte de la estrategia de los astures para impedir la entrada de tropas romanas.

Homón de Faro desde el Monte Curriel.los

Excavaciones Homón de Faro

 

     Ahora, aunque el marco cronológico del campamento del Monte Curriel.los siguen siendo las guerras de la conquista de los astures transmontanos la cuestión cambia para las murallas vecinas del Homán de Faro, aún siendo del tipo de módulos o cajones, características de los castros asturianos y de otras construcciones prerromanas.

     Existen varias hipótesis, puede que estas murallas de los Siglos VII y VIII se hubieran levantado encima de las murallas astures, que hayan sido reutilizadas en distintos conflictos en distintas épocas y no queden rastro de éstas ya que pudieron ser arrasadas en su totalidad por las legiones romanas, lo cual se tiene que investigar. Puede que se hubieran levantado para frenar la invasión de los Visigodos o de los Árabes. Los arqueólogos están intentando buscar restos para aclarar su naturaleza astur o visigoda o su relación con las invasiones islámicas. Actualmente no se ha descartado ninguna hipótesis.

     Una moneda o cualquier otro vestigio contextualizado que dé datos sobre su origen fue lo que los arqueólogos buscaron en la campaña que desarrollaron en el verano de 2006 y 2007 que se centró sobre todo en el Homón de Faro.

     Actualmente para los arqueólogos del Yacimiento de La Carisa si existieron unas defensas astures aunque de momento no se puede asegurar con certeza, pero su nivel estratégico así lo indica.

     Hace poco se ha publicado un artículo en La Nueva España, con novedades sobre las murallas del Homón de Faro, se maneja la hipótesis de que fueron erigidas para oponerse a la invasión musulmana en una campaña anterior a Covadonga. Los historiadores y arqueólogos se hacen esta pregunta: "¿ Fue La Carisa la roca de don Pelayo?

     ¿Lideró Don Pelayo en La Carisa una primera acción defensiva de los cristianos del Norte contra los mulsumanes antes de la Batalla de Covadonga? Pruebas concretas no hay pero cada vez conçbra mayor certeza que las murallas del Homón de Faro corresponden a esa "roca de Pelayo" que según los árabes decían, alcanzaron las tropas de Muza en una campaña desarrollada entre los años 712 y 714, es decir, de 6 a 8 años antes de la Batalla de Covadonga.

     Historiadores musulmanes señalan que en aquella campaña, Muza y sus hombres llegaron a la "roca de Pelayo", un lugar elevado, bien defendido y cercano al mar, dónde destruyeron y quemaron todos los signos cristianos. El Homón de Faro es un lugar elevado y bien defendido, desde el que se ve el mar y para el que llegara a Asturias desde la Meseta no dejaría de estar próximo el mar. ¿Es este el emplazamiento reseñado? ¿Fue Don Pelayo quién lideró esta oposición al invasor musulmán? Por el momento la historia no tiene respuestas pero hay datos suficientes para seguir indagando sobre este asunto. Según Jorge Camino arqueólogo del yacimiento "esas murallas pueden representar el enlace entre dos grandes episodios: la caída de la monarquía visigoda y la creación de la monarquía de Asturias". Esto estaría relacionado con el nacimiento del Reino de Asturias.

 

TORRE DEL CANTU BUSIÁN

 

     El Cantu Busián está situado lateralmente del Homón de Faro, la muralla de la fortificación astur llegaba hasta este cantu. Allí estaba construida una torre, puede que de madera de 2 pisos de altura. Su entrada estaba hacia el norte y tenía 7 m de largo. La torre se unía con las fortificaciones del Homón de Faro.

 

Torre del Cantu Busián

Excavaciones de la Torre del Cantu Busián

 

FOSOS DE LA CAVA

 

     Detrás del Homón de Faro pasando el Cantu de Busián cerca del Mayéu Busián se han encontrado unos fosos que todavía se está estudiando qué tenían que ver con el Homón y el Monte Curriel.los. Son 3 fosos de 200 m de longitud. Una anchura de boca de 25 m longitud y 10 m de profundidad.

 

Fosos de la Cava

 

RESTOS DE UN POBLADO DE LA EDAD DE BRONCE MAYÉU BUSIÁN

     

     En la actualidad siguen las excavaciones, los arqueólogos del Yacimiento de La Carisa localizaron en el entorno de La Carisa, en el Mayéu de Busián, vestigios de la primera ocupación humana de la Cordillera 2500 años a. c. , restos de un poblado de la Edad del Bronce Antigüo.

     El Mayéu Busián se localiza en la parte posterior de las defensas astures del Homón de Faro, a una altitud de 1500 metros. Según Jorge Camino responsable de las excavaciones, "apenas se conocen poblados en la región, aunque sí algunas construcciones funerarias en forma de túmulos monumentales, así como las primeras producciones metalúrgicas vinculadas a las extracciones de cobre."

Más excavaciones cerca del Homón de Faro, Mayéu de Busián, localizado un poblado de la Edad del Bronce Antigüo

     

 

      El visitante que se aventure puede apreciar las huellas de las fortificaciones, taludes y trincheras, además de las obras de construcción mientras se está trabajando en las excavaciones en los meses de verano ya que cuando terminan los trabajos arqueológicos la zona es sellada para su protección. Ya se han encontrado numerosas monedas y utensilios de aquella heroica época, aún falta mucho por descubrir. Actualmente se ha ampliado mucho la zona de excavación.

     De momento no hay una interpretación expresa de la zona. Hay que tener en cuenta que sobre el terreno no hay todavía indicaciones, de modo que se recomienda acompañar la visita de algún libro especializado que ayude a reconocer dónde están los campamentos y sus componentes esenciales.

     El Arqueólogo Rogelio Estrada realiza charlas-coloquio con proyecciones de audiovisuales sobre el Yacimiento de La Carisa.

 

 

HISTORIA Y LEYENDA

 

    Las Guerras Astur-Cántabras (Bellum Cantabricum) contra el Imperio Romano se iniciaron entre los años 26 al 22 a. de c. y duraron 10 años. En los montes que rodean al cordal de Murias y que colindan con el Concejo de Lena y la provincia de León por Pendilla de Arbas (Ayuntamiento de Villamanín) se libró una de las más cruentas batallas de la antigüedad. En Pendilla empieza la Vía Romana de La Carisa.

     En esta lucha se realizaría la hazaña más gloriosa que podían haber registrado los anales de la humanidad. Fue la más encarnizada defensa de la libertad e independencia de la patria, de haberse escrito más detalles sobre lo que ocurrió, sería incluso más impotante que las batallas de Sagunto y Numancia, sin quitar ninguna heroidicidad a las mencionadas.

     La última gran batalla tuvo su sangriento desenlace, dónde asediados los Astures de Murias prefirieron entregar sus cuerpos a la hoguera quemándose vivos antes de ser capturados por los romanos, para ellos era una deshonra morir a manos de los romanos o ser sus esclavos, antes preferían inmolarse y así su espíritu se transformaría. Para los Astures la muerte no existía, para ellos los seres no desaparecen únicamente se transforman. Desaparecía su forma de vida actual, y tomaban otra y continuaban viviendo. Creían que tras la muerte había otra vida, una vida en la región mágica de los dioses y de los seres sobrenaturales, a la que llamaban Letavia, un mundo mágico.

     El monte dónde ocurrió este suceso recibió el nombre de Bustuhumosu. Hasta un romano llamado Estrabón (75 a.c. - 20 a.c.) geógrafo e historiador se limitó a decir: "feroces costumbres de los bárbaros" con las espeluznantes escenas de la lucha e inmolacíon indígena frente a un enemigo prepotente y pertrechado. En este monte se localiza en 1897, dónde está la fuente del Sepu, el reducto final de las tribus astures y cántabras.

     Murias y Pendilla son nombres muy significativos para la historia. Murias equivale a muralla, muro, contención. Pendilla quiere decir "pender" de los maderos de la cruz: crucificar, pues allí llevaban los romanos a los prisioneros astures para condenarlos al suplicio de ser crucificados. Existe otra teoría de que estos nombres derivan de los árabes, dónde hay indicios de su presencia por estas tierras.

   Nota curiosa: los astures llegaron a formar parte importante en el ejército romano y algunos llegaron a ocupar puestos significativos en las tropas auxiliares, como Pintaius, fue el primer astur estandarte, "Signifer" de la Cohorte V Asturum en las legiones romanas.

     Los principales restos arqueológicos de época romana se situan cerca de la vía Ruta de la Plata, como la Villa Mamorana en Vega del Ciego (Lena), el Ara Votiva dedicada al dios Júpiter en la Iglesia de San Vicente de Serrapio (Aller), dos inscripciones romanas y el Ara Votiva dedicada por Lucio Corona Severo, soldado de la Legión VII Gémica en Ujo (Mieres).

     En el estamento social de Roma, el astur Gaio Sulpicio Úrsulo fue el astur que más alto cargo llegó a tener en el ejército romano: prefecto de legión, de cuyo cursus honorum nos habla una lápida hallada en Ujo (Mieres).

     También, en el pueblo de Naraval (Tineo) se encontró un Ara Votiva dedicada al dios astur Barciecus que fue cedida por su propietario y vecino de este pueblo, al Museo Arqueológico de Asturias. Fue construida por Lucio Servio Segudo, un romano, quizás de origen astur.

   Visitar el Museo Arquelógico de Asturias (Edificio Claustro de San Vicente, c/ San Vicente, 5 33003 Oviedo), creado en 1845. Teléfono: 985 26 91 04. La entrada es gratuita.    

       

 

 

INFORMACIÓN SOBRE EL ARTÍCULO "LA BATALLA DEL MONTE CURRIEL.LOS"

 

   Este artículo fue publicado en la Revista de Historia Militar y escrito por el General de Brigada de Infantería e Historiador Francisco Ramos Oliver, el Teniente Coronel Francisco Jiménez Moyano y los Arqueólogos del Yacimiento de la Carisa Jorge Camino, Yolanda Viniegra y Rogelio Estrada.

   En el artículo publicado se llega a una reveladora conclusión: "los astures consideraron la importancia de la posición del Monte Curriel.los que habían tomado los romanos, lo que desembocó en una batalla que para los romanos fue de naturaleza defensiva".

   "Los astures llegaron a cercar la posición romana mediante la maniobra, sin fortificaciones de cerco, desplegándose ocasional y convenientemente para emboscar actividades de explotación local de recursos como el forraje y la leña, y hostigar los convoyes del abastecimiento, incluso hacerles frente para cerrarles el paso o apropiarse de los recursos que transportaban".

   "Los astures quizás ocuparon ocasionalmente el cerro sur, para anticiparse a la llegada de los convoyes de abastecimiento romanos. La incorporación de ese cerro sur a la posición defensiva y la llegada de refuerzos, previsiblemente con un total de 7 ó 9 cohortes, terminaron inclinando la balanza del lado de los defensores, los romanos, pues muy difícilmente los astures habrían sido capaces de mantener concentrada en esas cumbres una masa de 15.000 ó 20.000 guerreros que estuvieran el tiempo suficiente para impedir los abastecimientos, debilitar a los defensores y asaltar las defensas romanas".

   "Cuando las tropas romanas entraron en Asturias buscaban Gijón, el mar era una vía de comunicación y control, y tener así un puerto de salida al Cantábrico". Llama la atención la "fuerte" defensa que hizo Roma sobre Asturias y la posibilidad de que el Imperio Romano considerara al pueblo astur "numeroso y una amenaza muy posible".

   Las fortificaciones romanas son extraordinariamente fuertes y los obstáculos están en profundida y sistemáticamente batidos por las armas de la defensa. La existencia de un pilum, un dardo y un gatillo de catapulta, puntas de lanza y proyectiles de onda nos apuntan la presencia de unidades legionarias, con unidades auxiliares de 2 tipos: infantería y honderos, siendo menos probable la existencia de caballería auxiliar (armada con lanza) por las condiciones del terreno.

   El Monte Curriel.los es el mejor punto de cierre de la posible vía que unía Lancia (León) y la dársena natural que formaba la bahía de Gijón. Una buena elección por parte del Imperio Romano para organizar su campamento.

   La zona de la Carisa es de fácil defensa, su ocupación impide el acceso al nudo orográfico que materializa el Picu Tres Conceyos, nudo que posibilita la maniobra por las alturas al Este, Oeste y Norte, cerrando el acceso al Sur; desde el punto de vista operacional.

   Tácitamente permite la maniobra sobre los Valles del Río Negro, al Este o Lena al Oeste, y se encuentra en un punto intermedio de la zona de alta montaña del posible escenario de operaciones, lo que facilita la maniobre logística.

   Basándose en textos militares romanos, el General Ramos y el Teniente Coronel Jiménez Moyano, se aproximan al modelo logístico romano en su llegada a Asturias. "Con máxima ocupación el Campamento del Monte Curriel.los pudo ser de 9 cohortes de soldados romanos, las tropas del Imperio pudieron tener unas necesidades de abastecimiento que, para 15 días, podían llegar a 244.113 kilos de alimentos y otras necesidades. Esto formaría un convoy de 14 kms de longitud y no menos de 2700 mulos implicados en el transporte.

   Nota: Información recogida en artículos de La Nueva España.

 

RUTA DE LA PLATA

   

    Tras la pacificación de la zona, la derrota de los astures y cántabros la Vía de la Carisa se transformó en una ruta comercial desde la meseta a Lucus Asturum (Lugo de Llanera) y Gigia (Gijón), formando parte de la Ruta de la Plata que atraviesa Asturias, Castilla-León, Extremadura y Andalucía, hasta Carmona (Sevilla).

     Los romanos importaban de Asturias a Roma oro, lino y caballos de la raza Asturcón; Hasta el emperador romano Nerón tenía un asturcón y era uno de sus caballos preferidos.

     Nos separan aproximadamente a los asturianos de hoy con los astures de antes de la romanización unas 100 generaciones.

    

    Nota: Información recogida de la Charla-coloquio con proyección de audiovisuales sobre: "Excavaciones arqueológicas en el campamento romano de La Carisa y fortificacion del Homón de Faro" a cargo de D. Rogelio Estrada, (Arqueólogo) impartida en la Casa de la Cultura de Moreda el 22/05/2008 con motivo de la celebración de las II Jornadas Culturales "Joaquín Rodriguez Muñiz".

      Nota: Información y fotografías extraídas: del libro "Ruta por los Pueblos de Aller" del autor de Guillermo Fernández Lorenzo; de varios artículos publicados en el periódico La Nueva España; de la revista num 136 Fusión dedicada al Concejo de Aller; de los folletines editados y repartidos en la Feria de Muestras de Gijón por el Consorcio para el Desarrollo de la Montaña Central de Asturias; alguna fotografía del libro "Un recorrido por la Historia de Asturias"de Enrique Campomanes Calleja; internet, ...

 

Para más infomación visitar : ASOCIACION AMIGOS DE LA CARISA www.lacarisa.es

 

22/05/2011 La Nueva España

LOS HALLAZGOS DE LA CARISA

"EL FUEGO QUE DESENTERRÓ A LOS ROMANOS"

Un incendio forestal dejó al descubierto los restos de la fortificación del Picu L.lagüezos que van a ser investigados por los arqueólogos.

Ya está todo listo para retomar las excavaciones en La Carisa. Las posibles huellas de Roma esperan en el picu L.lagüezos. Expertos detectaron desde una avioneta del Instituto Ausonios de Francia la existencia de una construcción «en forma de aro y con casi dos hectáreas de extensión». El instituto francés elaboraba un mapa bélico de Hispania y en el proyecto colaboraban la arqueóloga Esperanza Martín y Jorge Camino, los responsables de las anteriores excavaciones en la vía Carisa. Unos días más tarde, los dos arqueólogos se desplazaron hasta el Picu L.lagüezos y se encontraron con una sorpresa. Un incendio forestal había dejado árido el terreno, algo que permitió comprobar que las marcas observadas desde la avioneta del Ausonios «corresponden a la huella de una construcción muy arruinada que abraza los lados Sur, Oeste, y Noroeste de la loma situada en el flanco occidental del monte La Col.la Propinde».

Las primeras indagaciones, que se hicieron a pie de los hallazgos y con una posterior labor de investigación, hacen prever que el Picu L.lagüezos guarda los restos de una estructura «con una finalidad militar, cuyas características no resultan muy distintas del tipo "agger fossaque", propio de las castramentaciones romanas», tal y como recoge el informe. El "agger fossaque" consistía, según los expertos, en una construcción de valla rodeada por un foso.

Hace unos años, el filólogo Julio Concepción había señalado la presencia de un castro en ese mismo lugar (recogido en «Por los pueblos de Lena») y el escritor Constantino Cabal dejó constancia de que, a mediados del siglo pasado, se halló una punta de lanza de bronce, pieza que, por ahora, los arqueólogos no saben en que medida puede tener relación con la fortificación.

Por eso, para saber cómo se relaciona esa punta de lanza con la construcción y, en definitiva, encajar todas las piezas del puzzle que guarda La Carisa, los Ayuntamientos de Aller, Lena y Villamanín están dispuestos a llegar a un acuerdo presupuestario y colaborar en la puesta en marcha de nuevas investigaciones dentro del emblemático enclave que une los tres municipios. Por el momento, la Consejería de Cultura no ha dado un paso al frente para ofrecer su apoyo, a pesar de que los resultados de la investigación podrían resultar claves para aportar datos a la historia de Asturias.

El equipo de arqueólogos, dirigido por Esperanza Martín, ya ha confeccionado un plan de trabajo preciso para retomar las excavaciones, mientras esperan a los acuerdos entre concejos para financiar la campaña. El enclave se encuentra a 500 metros en línea recta de la Vía Carisa, y se puede ver en el límite entre el valle leonés de Pendilla y Asturias.

La excavación, según lo recogido en el plan de trabajo, se hará siempre de forma manual y el «escaso recubrimiento sedimentario que, previsiblemente afecta al yacimiento, facilitará en gran medida la tarea». El Ayuntamiento de Lena ya ha ofrecido mano de obra para los trabajos, que estarán supervisados en todo momento por el equipo de arqueólogos.

El estado de los materiales que se hallen en L.lagüezos decidirá si es preciso contar en el equipo con un restaurador. Después de la exhumación, llegará el momento de realizar la datación de las muestras, a través de análisis de Carbono-14, que permitirá «obtener un marco cronológico que sirva de referencia para el yacimiento».

Con ese dato, se escribirá una nueva página de historia en La Carisa. El guión comenzó a redactarse en 2007, cuando finalizaron las primeras excavaciones, financiadas por Cajastur. Por aquel entonces, los arqueólogos cerraron un capítulo con el hallazgo de un campamento romano, en el Picu Curriel.los, y un poblado astur-visigodo, en Homón de Faro, relacionado con la invasión islámica.

23/10/2011 Artículo de La Nueva España

LA CARISA DESCUBRE EL ORIGEN DE ASTURIAS

LAS EXCAVACIONES CONSTATAN QUE EL ENCLAVE FUE EL PRIMER ASENTAMIENTO ROMANO EN LA REGIÓN Y QUE ALBERGÓ UN POBLADO ASTUR PARA FRENAR EL AVANCE MUSULMÁN EN EL SIGLO VIII. Los últimos hallazgos incluyen la moneda más antigua de la región.

monedas

 

En las imágenes derecha e izquierda, restos de material bélico romano hallados por los arqueólogos en las excavaciones de La Carisa.

En En la fotografía del medio, el denario de plata emitido entre los años 90 y 89 antes de Cristo. reproducciones de Fernando Geijo.

 

Lena / Aller,
C. M. BASTEIRO
Este escenario escribió buena parte de la historia de Asturias: una cordillera, a más de 1.000 metros de altitud, entre los municipios de Lena, Aller y Villamanín (León). Los avances en la investigación de La Carisa han sacado a la luz datos más que relevantes sobre dos períodos esenciales: el avance romano hacia territorio asturiano y la posterior resistencia de los astures a la invasión musulmana. Las investigaciones en La Carisa arrancaron, en 2003, a cargo del arqueólogo del Museo Arqueológico de Asturias, Jorge Camino, y fueron financiadas con el mecenazgo de Cajastur. Los trabajos se centraron en Curriel.los, una zona que los arqueólogos conocieron, en 2001, gracias a que «seguimos un estudio de mediados del siglo XIX del Comandante Tuñón, que atribuía un hallazgo de una placa con relieves al "bellum cantabricum", las guerras de conquista contra los pueblos astures y cántabros», explicó Camino.

Las excavaciones de los arqueólogos, en cambio, sacaron a la luz un hallazgo sorprendente. Bajo la tierra descubrieron un campamento romano «asombroso» por sus «extrañas formas» y su ubicación. De hecho, Curriel.los es el campamento romano que se encuentra a una mayor altitud entre todos los yacimientos de la época que se han descubierto en Europa. En cuanto a sus construcciones defensivas, Jorge Camino asegura que «se concentran en la cumbre principal, donde componen hasta tres y cuatro líneas sucesivas que llegan a alcanzar los 50 metros de altitud». La construcción está dividida en recintos irregulares y, según la investigación, los romanos se resguardaban en tiendas de campaña de cuero. Por su magnitud, de ocho hectáreas, el enclave pudo albergar una legión. En cuanto a la ocupación, la arqueóloga Esperanza Martín, responsable de las últimas excavaciones en La Carisa, bajo la coordinación de Camino, explica que «se detectaron tres períodos de ocupación, uno atribuido a los años 26-25 antes de Cristo, en relación con las operaciones de conquista y con una función de apoyo logístico y estratégico en la ofensiva militar». También estuvo ocupado, según la arqueóloga, «en el año 22 antes de Cristo, con motivo de la revuelta de los astures y probable correspondencia con el lugar en el que los guerreros asediaron a las tropas de Publio Carisio». En tercer lugar, el enclave también se usó «como acuartelamiento de tropas orientado a la ocupación, explotación y administración de los nuevos territorios, pero está por determinar en qué fecha».

Cuando la investigación en Curriel.los marchaba a buen ritmo, un nuevo descubrimiento dio un giro a los trabajos. A poco menos de 1.000 metros, siguiendo la Sierra de Carraceo hacia el Norte, los arqueólogos visualizaron lo que parecían restos de una muralla. La investigación se trasladó entonces a Homón de Faro, donde las excavaciones sacaron a la luz un poblado astur-visigodo. La cercanía entre los dos enclaves hizo que los arqueólogos los relacionaran y apuntaran a la zona como un escenario de la resistencia astur al avance romano. Las pruebas de Carbono 14, en cambio, echaron atrás esta teoría y abrieron un nuevo capítulo en La Carisa. La construcción se levantó entre mediados del siglo VII y primeras décadas del VIII después de Cristo. La fortificación cuenta con una doble muralla defensiva con una longitud de 400 metros y, según la hipótesis de los arqueólogos, se construyó para defender el territorio astur de la invasión árabe encabezada por el general Muza, acontecida entre los años 713 y 714.

Y de la invasión árabe, de vuelta a la conquista romana. El tercer y, por el momento, último hallazgo en La Carisa fue una casualidad. Un avión del Instituto Francés Ausonios, que sobrevolaba la zona para redactar un mapa sobre las guerras de Hispania, visualizó una construcción en el pico Llagüezos, a cinco kilómetros de los dos enclaves de la sierra de Carraceo, con forma de aro y una extensión de dos hectáreas.

Los trabajos empezaron de nuevo, pero esta vez financiados por los ayuntamientos de Lena, Aller y Villamanín y encabezados por la arqueóloga Esperanza Martín. La investigación arrancó con la teledetección de metales y, hace unos días, la tierra habló. El hallazgo de una moneda, posiblemente emitida entre los años 90 y 89 antes de Cristo, confirmó la teoría de los arqueólogos. El pico Llagüezos, entre Lena y Villamanín, fue un punto clave para la conquista romana en la región. El nuevo campamento es posiblemente el primer asentamiento romano en la región, ya que parece contemporáneo a Curriel.los, pero ligeramente anterior. Además del denario de plata, los expertos localizaron «abundantes objetos bélicos, de origen claramente romano».

De esta forma, los indicios se hicieron realidad. Llagüezos cuenta con una fortificación conocida como «agger fossaque», una empalizada rodeada por un profundo foso, y puede formar parte de construcciones más complejas que ocupan un total de cinco hectáreas. Por el momento, las labores continuarán con la teledetección de metales y una limpieza forestal. En cambio, las excavaciones podrían retrasarse hasta la primavera, «para evitar la inestabilidad meteorológica», según explicó Martín. La arqueóloga se mostró «sorprendida» por el rápido descubrimiento en el pico, a pesar de que el hallazgo de restos de munición de la Guerra Civil «obstaculizó un poco el trabajo».

El porqué de tanto «ajetreo bélico» en La Carisa, según Camino, se debe al «carácter estratégico de la Vía Carisa y la dificultad de superar la Cordillera Cantábrica para entrar en Asturias». La existencia de la Vía Carisa, por tanto, fue fundamental para los asentamientos. Debe su nombre a su origen, ya que sirvió para realizar el despliegue militar bajo el mando del legado de Augusto, Publio Carisio. La calzada unía la base militar permanente, y luego ciudad, de León con la antigua Noegga y posterior núcleo romano de Cimadevilla, en Gijón.

En los últimos años, La Carisa ha sido de nuevo escenario de una batalla, esta vez administrativa. Desde que finalizaron las excavaciones en 2006, cuando se terminó el mecenazgo de Cajastur, los responsables municipales de Lena y Aller reclamaron a la Consejería de Cultura su apoyo para continuar con la investigación. El antiguo Gobierno del PSOE no dio un paso adelante, y Lena y Aller decidieron entonces unirse a Villamanín para iniciar los trabajos en Llagüezos con una partida de 6.000 euros. Perdieron una batalla pero no la guerra. Por el momento, el nuevo Gobierno regional de Foro Asturias, ha mostrado «buena disposición», según los responsables municipales, aunque tampoco se ha pronunciado sobre una posible colaboración ni sobre la protección que debe tener el enclave.